abogados en sevilla especialistas en ley de segunda oportunidad

Ley de Segundad Oportunidad para Particulares, Autónomos y Empresas en Sevilla

Nuestro equipo de abogados en Sevilla le ayudarán a acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad en caso de que no pueda afrontar sus deudas con los ingresos que actualmente tiene.

Al fin existe una Ley que puede ayudarte. Llámenos y le asesoramos sin compromiso alguno

¿QUÉ ES LA SEGUNDA OPORTUNIDAD?​

La Segunda Oportunidad es mecanismo legal creado por la el Real Decreto-Ley 1/2015 para permitir a las personas físicas (sean autónomos o no) cancelar todas las deudas que no pueden pagar y comenzar de nuevo.

Anteriormente, las personas físicas (particulares y autónomos) no podían librarse de las deudas, ni siquiera solicitando el concurso de acreedores, y ello en base al principio de responsabilidad patrimonial universal.

A través de dicha vía solo las empresas (personas jurídicas) podían liberarse de las deudas.

Para obtener los beneficios que ofrece la ley de la oportunidad es necesario cumplir una serie de requisitos. A cambio, el deudor podrá excluir el principio de responsabilidad patrimonial universal.

Aunque las personas físicas ya podían acudir al concurso de acreedores, como hemos indicado no era la solución a sus problemas, sin embargo, la ley de segunda oportunidad si que se configura como un mecanismo apropiado para solventar la maltrecha situación económica de particulares y autónomos. Es por ello que se presenta como el camino a elegir para superar una situación económica complicada, en la mayoría de los casos sobrevenida por situaciones de crisis.

El RDL 1/2015 aborda éste problema, y permite también a las personas físicas librarse de aquellas deudas que no pueden pagar, disfrutando así de una verdadera Segunda Oportunidad.

FASES DEL PROCESO

01

Intento de acuerdo extrajudicial de pagos

Se acude a Notaría o Registro, que nombra un Mediador Concursal.

Se intenta alcanzar acuerdo con sus acreedores, proponiendo reducciones de deuda de hasta el 100%, aplazamientos de hasta 10 años, etc.

Si hay acuerdo, finaliza el proceso. En caso contrario, se pasa a la siguiente fase.

02

Concurso de acreedores

Si no se alcanza acuerdo con los acreedores, se acude al juzgado, donde se liquidarán los bienes para pagar con ellos a sus acreedores, hasta donde alcance los mismos.

03

Exoneración de la deuda

Finalizado el Concurso, se solicita al Juzgado la “exoneración del pasivo insatisfecho” (178 bis Ley Concursal), es decir, se solicita que se nos cancele las deudas que hayan podido quedar sin pagar.

Si se logra la exoneración total, el deudor quedará sin deudas, es decir, sin nada más que pagar.

VENTAJAS

El proceso recogido en la Ley de Segunda Oportunidad le protegerá por Ley del acoso de los acreedores, por lo que queda protegido su sueldo, salario o pensión.

LOS EMBARGOS SE DETIENEN

No se podrá iniciar, ni continuar ninguna ejecución o embargo judicial o extrajudicial.

LOS PAGOS SE DETIENEN

Iniciado el proceso deberá de abstenerse de realizar pagos, así como de cualquier acto de administración o disposición.

LOS INTERESES SE DETIENEN

Se suspende el devengo de intereses de los préstamos y micropréstamos.

SU SUELDO QUEDA PROTEGIDO

Quedará protegido de embargos y ejecuciones de sueldos, salarios y pensiones hasta el S.M.I.

LOS ACREEDORES DEJAN DE MOLESTAR

Desde el inicio del proceso estará protegido frente a la insistencia de sus acreedores.

FIN AL 100% DE TU DEUDA

Existe la posibilidad de exoneración del pasivo insatisfecho, des decir, del perdón de las deudas.

NO SE PREOCUPE POR SUS INGRESOS

Según el artículo 76.2 Ley Concursal, en relación con el 607 de la Ley Enjuiciamiento Civil, la totalidad, o buena parte, de su salario es inembargable, tanto si es asalariado como si es autónomo.

CONTACTO

Si desea conocer como liberarse de sus deudas, puede contactar sin compromiso alguno con nuestro equipo de Abogados especialistas en Ley de Segunda Oportunidad, que le informarán sobre como acogerse a este procedimiento legal

Datos de contacto

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Email: jcamper@nordex.es

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Breve Guia de la Ley de Segunda Oportunidad

La Ley de Segunda Oportunidad, conocida también como mecanismo de la segunda oportunidad, puede suponer en situaciones en la que se tiene una mala situación económica el camino para solventar dicha situación tanto a particulares como a autónomos, sin que por ello se ignore los derechos de cobro de sus acreedores.

A través de este mecanismo , regulado  en el Real Decreto Ley 1/2015, se permite renegociar las deudas e incluso cancelarlas para aquel deudor que lo haya sido de buena fe.

El borrón y cuenta nueva  es el objetivo que busca la Ley de Segunda Oportunidad , de esta forma las familias, así como los autónomos, si no puden hacer frente a sus deudas tendrán el mismo trato que las empresas.

De esta manera se equipara el concurso de las personas físicas al de las empresas.

¿Quién puede acogerse a esta segunda oportunidad?

En España hasta hace muy poco, las personas físicas, ya fueran particulares o autónomos, respondían de por vida frente a sus deudas, pero con la entrada en vigor de la Ley de Segunda Oportunidad podrán renegociar las deudas contraídas con sus acreedores, y tras después de tramitar un proceso concursal podrán quedar liberados de aquellas deudas que no hayan podido atenderse.

Asimismo, las empresas y empresarios, al igual que ocurría anteriormente, podrán seguir acudiendo a este proceso para liquidar sus deudas.

¿Cuales son los requisitos que deberá cumplir el deudor para acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad?

Realmente esta Ley abre las puertas a un camino, no par desprenderse de los pagos de los créditos que resultan imposibles de afrontr, sino de un auxilio a quien ha demostrado tener buena fe, pero que se encuentra en una situación que no puede salvar.

Básicamente son los siguientes:

  • No haber sido objeto de un concurso culpable ni haber sido condenado por delitos económicos o sociales.
  • Presentar una historial según el cual se pueda comprobar que ha actuado de buena fe. Como muestra de ello, el hecho de intentar una solución extrajudicial y que no haya evitado las posibilidades de pago (por ejemplo, rechazando ofertas de empleo en los últimos cuatro años).
  • No haber acudido al beneficio de exoneración de pagos (que describimos a continuación) en los últimos diez años.
  • Haber satisfecho los créditos contra la masa y los privilegiados. También se exige que haya pagado el 25 % de los créditos ordinarios. Este requisito puede decaer siempre que se demuestre que los créditos se intentaron pagar.

Además, las personas cuya deuda supere los cinco millones de euros no podrán acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad.

¿Esta Ley permite eliminar cualquier tipo de deuda?

No. Los créditos públicos, como las deudas con Hacienda y la Seguridad social, así como las de alimentos derivadas de una sentencia de divorcio y las hipotecarias que no se correspondan con créditos ordinarios o subordinados no podrán ser eliminadas a través de este proceso.

No parece razonable que los créditos público queden al margen de la posibilidad de ser exonerado, por lo que ya hay sentencias en las cuales se consideran igualmente exoneradas dichas deudas.

¿Qué pasa con las deudas hipotecarias?

Pues bien, con la idea de potenciar la dación en pago, con la entrada en vigor de la Ley de Segunda Oportunidad, la parte de la hipoteca que no quede cubierta con la entrega del inmueble podrá quedar exonerada.

No obstamte, encontramos una alternativa al margen de esta ley, acogiéndose al llamado «código de buenas prácticas bancarias», al ser un procedimiento que también ha rebajado recientemente sus exigencias.

Este procedimiento en modo alguno impide a los beneficiarios de la ley de segunda oportunidad solicitar la anulación de la cláusula suelo en caso de que esté prevista en el contrato de préstamo.

¿Que proceso deberán seguir quienes deseen obtener la segunda oportunidad?

Existen dos formas.

La primera consiste en que el deudor solicita el concurso voluntario de acreedores, posteriormente esperar el tiempo que el mismo dure, negociar en el seno del mismo las quitas y/o esperas y liquidar la mayor parte de la deuda que pueda con todo su patrimonio.

Una vez terminado el concurso, si todavía le queda deuda por atender, se deberá de solicitar al juez del concurso su eliminación.

La segunda via consiste en acudir a la figura de un mediador concursal, normalmente a través de notario, para tratar de negociar el pago de la deuda a través de un acuerdo extrajudicial de pagos que pueda incluir esperas de hasta diez años, quitas y cesión de bienes o derechos a los acreedores. Una vez elevado el acuerdo entre el deudor y el acreedor, el primero podrá pedir que su deuda quede anulada.

Si finalmente este acuerdo no llega a buen puerto, el propio mediador concursal deberá solicitar el concurso consecutivo del deudor y cumplir con los trámites del mismo, para que una vez éste concluya solicitar la exoneración del pasivo insatisfecho.